La rabia es una enfermad viral de la familia Rhabdoviridae que puede llegar a afectar a todos los mamíferos, incluido a los humanos. Es una infección que daña el sistema nervioso y puede ocasionar la muerte.

Aunque, como se dijo, puede afectar a todos los mamíferos, los perros son los transmisores principales del virus. Es una enfermedad que puede afectarnos (quien haya visto Dr. House podrá dimensionar este punto) tanto como a nuestros perros, por esto es muy necesario saber cómo se contagia y entender más sobre el tema.

Como la saliva es la portadora del virus, la forma más directa de contagio es a través de los lamidos mutuos entre animales, o cuando se acicalan, entrando en contacto la saliva con la sangre. De esta manera, también puede existir contagio a través de una mordedura.

Debido a que el virus de la rabia afecta directamente al cerebro, puede producir cambios en el comportamiento del animal. Pueden reaccionar repentinamente de forma agresiva, amistosa o tímida. A veces se pondrá muy inquieto y presentará parálisis en las extremidades.

El síntoma característico es la salivación excesiva, como una especie de espumaje. Además, este comienza a tener problemas para tragar o beber agua, sumado a la pérdida del apetito. Presenta dificultades para caminar, perdiendo la coordinación. Finalmente, tiene convulsiones y desde el momento del contagio pueden pasar unos 10 días antes de ocasionarle la muerte.

Ahora, como toda enfermedad, la prevención es la mejor solución. El mejor procedimiento para evitar que la temida rabia se nos acerque es la vacunación de nuestras mascotas y, en lo posible, de los perros y gatos callejeros. Existen distintos lugares donde poder acceder a esta de forma gratuita.

Si se sospecha de un posible contagio por mordedura, hay que limpiar la herida inmediatamente con agua caliente y jabón, y consultar con un médico veterinario lo antes posible. Hay ocasiones donde él podrá optar por colocar una vacuna de refuerzo. Ojo que si te contagiaste, los síntomas sólo aparecerán después de 1 a 3 meses, siendo los más comunes fiebre, dolor de cabeza, comezón en la mordida y se sentirán muy expuestas a la luz y los sonidos.

Una vez comenzados los síntomas, la recuperación es casi imposible y la muerte se presentará entre 2 a 10 días. Es por esto que a penas se es mordido por un perro o gato se debe acudir de inmediato donde un doctor para comenzar un tratamiento que generalmente resulta muy eficaz.

Finalmente, se debe tener en cuanta que nuestras mascotas siempre van a estar expuestas a este contagio, sobre todo con la importante cantidad de perros callejeros que existen en nuestro país. Lo ideal es estar bien atentos a sus cuidados para así evitar esta mortal enfermedad.